"NPH es una historia de amor que cambió mi vida"

Rachelle, nuestra terapeuta de arte
Abril 12, 2018 - Perú

Rachelle y Milagros en el Día de San Valentín.
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Cada 14 de febrero en muchas partes del mundo se celebra el día del amor y la amistad. Suele ser una fecha especial en la que abundan rosas rojas, globos en forma de corazón y peluches. Para Rachelle, ese día del 2017, fue más que eso, ya que marcó el inicio de una historia de amor muy especial, una que ha cambiado su vida y le ha robado el corazón. He aquí su testimonio:

“Al ser una florista a tiempo parcial, este día siempre fue especial. El año pasado lo fue aún más, porque además de hacer muchos arreglos florales, coincidió con la fecha límite para postular como voluntario en NPH.

Durante medio año había estado buscando un trabajo como terapeuta de arte, hasta que decidí tomar un descanso. Fue entonces cuando me conecté a mi Facebook y vi un mensaje de Wereldouders (NPH Holanda): ¡NPH estaba buscando terapeutas de arte! Muy intrigada, navegué por toda su web. Y sin mayor duda lo supe de inmediato: ¡esto es lo que buscaba!

Mientras leía la web, NPH se presentaba ante mí como una familia y hogar seguro para niños que necesitan de alguien. Ahora, después de 7.5 meses aquí, puedo confirmar que realmente lo es. Al inicio puede resultar un poco triste conocer el por qué estos niños están aquí, pero es reconfortante ver el cuidado que cada uno de nosotros ponemos para que se sientan bien, seguros y especialmente amados.

Mi trabajo aquí como terapeuta de arte es tratar de ayudar a los niños, por ejemplo, con problemas de autoestima. Solo basta brindarles una hora de atención individual, y ellos llegan a saber que son personas muy capaces. Hago esto diariamente de 8 am a 5pm, con un descanso de una hora entre 1 y 2 de la tarde. Durante o después de las terapias escribo informes o también preparo la próxima terapia.

Como voluntaria, también paso muchas noches con "mis niñas" de la casa de Señor de los Milagros, ellas son las chicas universitarias. Todos los fines de semana por la tarde también comparto mi tiempo con ellas, para conocerlas mejor, ayudarlas con las tareas o, a veces, solo para ver televisión.

Lo que más me gusta del tiempo que he pasado en NPH es el contacto con los niños. No hay día que no reciba un caluroso abrazo de ellos o yo les pregunte cómo están. También, espero con ansias la hora del almuerzo con todos ellos, porque sé que es cuando un adorable pequeño corre hacia mí para saludarme. Si voy caminando por los jardines, escucho sus risas, chistes y charlas con los demás tíos: Son estos pequeños momentos y detalles que llenan mi corazón de amor y orgullo, y que luego trato expresarlos en mis palabras o mis abrazos.

Vine aquí con la esperanza de contribuir en las vidas de estos maravillosos niños. Aunque a veces parece lo contrario: todo esto y todos ellos me cambiaron la vida. Eso es lo que lo hace aún más especial, pues me ayudaron a apreciar lo que tengo.

Es fácil no saber valorar el lujo "occidental", pero cuando ves a estos niños pasándola bien, siendo tan solo niños, te das cuenta de que ya hay muchas cosas por las que estar agradecidos. Saber que antes sufrieron y ver que hoy ríen y aman incondicionalmente, me hace reflexionar y preguntarme ¿cómo no podemos seguir ese ejemplo?

Definitivamente, estoy muy agradecida de que me hayan elegido para formar parte de esta familia.”

Cindy Supanta   
Oficial de Comunicaciones

 

 

 

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